martes, 1 de diciembre de 2009


Combinado negro y cabezón.

En algún lugar dije que los cronopios se suicidan o simplemente se mueren, eso se me vino a la mente al momento de enterarme de la muerte del Nelson y claro, cronopio cronopio.
Me recuerdo al llegar a un cumpleaños, -a eso de 10 o 15 años atrás, creo que separados con la loca de mi mujer- en el departamento de algunos de estos giles -creo que del chino- y allí estaba, por supuesto que preparando unos combinados (si a eso se le puede llamar combinado), con la sonrisa franca, jugando a que el tiempo no nos vence y con su voz grave fabricaba borrachos y más borrachos, como si con su voz hipnotizara a su ocasional interlocutor y aniquilara de una vez nuestro sentido de la supervivencia, entonces aceptamos sin decir ni pío un brebaje intragable y que luego del segundo nos dejaba con pasajes a waterlandia, a Mozambique o a la inconsciencia tan propia de nuestro cotidiano -profilaxis del tiempo, dirá algún iluminado de turno-. Luego, con los trucos de la imaginación de por medio, me remonte a otros lugares, en otros momentos, con nosotros mismos vestidos de novedad y ropaje multicolor o pata de elefante o a rayas y siempre, el cronopio nos recibía con su risa, su voz, su sinceridad de jubilado o de panadería de barrio y en aquellos años ya su torcida mente establecía su estrategia de emborrachar o pintar o desnudar a cualquier incauto, es decir, a todos.
Lo encontré en alguna oportunidad en Iquique, nos platicamos unos sanguches, bebimos cervezas o wiskis o vino -creo- y yo, algo menos ingenuo, sobreviví a estos curiosos gratos bellos bellos eventos. Pero, como suele ocurrir en estas manadas de animalitos-amigos-conocidos, nos perdíamos los unos de los otros sin perdernos, nos ignorábamos, pero sabiendo o por el pelao que alguno estaba sin pega, que el piltra dice que otro tiene las neuronas echas pebre por los influjos de la mari o por el trabajo, pero como suele ocurrir, la vida preparó unos de sus peores combinados.....
Cronopio, de pena cronopio pensé en volver a creer en dios (afortunadamente solo por un par de segundos) y refugié la pena a su brevedad, volví sobre los recuerdos, a los combinados, a los pantalones a rayas, a la industrial al poto pelado de la playa a las fiestas de disfraces a los asados, volví a rescatar la memoria, a reconstruirla y aquello es mucho más que la muerte, es algo nuestro, como los años, las canas, como las arrugas, la memoria nos pertenece.
Nelson nos pertenece.

viernes, 6 de noviembre de 2009


Otras instrucciones para subir otras escaleras.


Fuera de las razones de Cortazar, subir escaleras ya no es lo mismo.
Recuerdo que antes nos enfrentábamos a lo hermoso que es subir escaleras, algunas de gran carácter, dibujadas en madera o mármol, otras frías, otras febles.
Hoy, luchamos con algo perverso y casi demoníaco, me refiero a este invento llamado escalera mecánica; esto no se entiende como la mecánica de una escalera, lo cual nos llevaría a lo mencionado por Cortazar, si no a esta aplaudida creación que es la escalera automática, me imagino eléctrica, con correas o engranajes y que siempre esta en movimiento, es decir, lo que todo el mundo llama escalera mecánica. Ella, nos muestra su caminar siempre acelerado, con su avanzar que nos invita a su pequeño juego de subir o bajar, entonces y a medida que nos acercamos a ella, con su velocidad, hace latente la clara intención de que, antes de concluido nuestro viaje, terminemos definitivamente en el suelo, algo que parece disfrutar mucho la escalera. Ahora bien, si no logra su objetivo una vez que ingresamos a ella, algo que por lo menos alivia, nos pone en la disyuntiva de salir de ella, otro gran sufrimiento, ya que ahora no solo el enemigo es este bicho, sino que el suelo, es decir esa capa fría y agobiada de tantas pisadas que nos espera, entonces el adversario es todo o es nada.
Se recomienda, al igual que para subir las escaleras tradicionales, no subir o bajar levantando ambos pies en el mismo instante, esto muy probablemente llevaría a la escalera mecánica a conseguir su objetivo. El tema de la velocidad, de la coordinación, etcétera, debe ser evaluado en forma absolutamente personal y de acuerdo a quizás que extraños designios.

jueves, 5 de noviembre de 2009




Orden del día:
Aprender a vivir sin ilusiones
Poco se gana con escupir para arriba
N.P.

1.Aunque en este país se diga lo contrario y pese también a nuestro querido binominal, los políticos son el fiel reflejo de nosotros mismos.
2.Escuche hace poco a un tipo que, mientras despotricaba contra no se qué chucha y se refería a chile como “lo peor de este país es su doble estandar declarado”, todo bajo una actitud absolutamente prepotente, y claro, dejando a una dependiente casi en las lagrimas y ocultando que el del doble estandar era él.
3.He escuchado a políticos decir que no son “políticos”, he visto a demasiados chilenitos cagandose a otros chilenitos. Que complejo es definirse en este escenario, Meo es menos chileno que la gran mayoría de chilenos (que bueno por él), el narigón es aún más decrépito que su conglomerado y piraña sonríe y a la primera te caga, ¿alguna duda al respecto?.
4.Todos lo sabemos, en todas sus formas lo vemos, lo entendemos en cada una de las palabras que dice cualquier nacido en esta tierra, tragedia para algunos, acuerdos o negocios para otros. Y como nada nos sorprende, nada ocurre luego que el amigo nos cago con plata, la señora nos fue infiel o el colo perdió la final en el minuto 78, nada ocurre (que claro Pezóa Veliz, nadie dijo nada).
5.El otro día envié un mail de queja por alguna idiotez, con copia a todos los interesados, quienes, aparte de leer, nadie dijo nada, solo uno concordando con lo manifestado y dando su apoyo por escrito, el resto, soterrada solidaridad compartiendo lo dicho, pero ninguno, salvo Humbertito, diciendo que es verdad y nos toca o corresponde a todos hacernos cargo. Uno de 10, quien sumado al emisor de lomismo, nos deja con un lamentable 20% de cualquier cosa.
6.En algún momento entenderán los ciudadanos, economía mapuche de subsistencia. Lo dijo Don Nica. Nadie le hace caso Don Nica. Hmm, desgraciadamente nadie escucha a los Parra y ellos, como los cronopios, se suicidan o simplemente se mueren.
7.Algunos se suicidan y otros simplemente se mueren, dije y que obviedad más grande. Algunos darán grandes discursos sobre el valor de la vida y preservar algo así como un bien superior, como la palabra amor. Vida y amor, en general, ambas no sirven para nada.
8.Entonces, mientras decidimos si creer en lo que dice Don Nica, votamos en esto de shile con binominal, 4/7mos y TC. Gana siempre binominal y para los revolucionarios tenemos TC y esas cosas. Afortunadamente, yo tengo a mi Janis (que bella bicicleta) y me hace recorrer la vista por la costanera de Iquique y también algunas tangas y falditas ceñidas que la Janis solo las conquista con su ser de bicicleta, así, sin recurrir al binominal para saber si es lo correcto, lo bello o lo feo. Me permite optar, decidir, saber, preguntar......la Janis.
9.Un ministro sorprendido mirando una página de su candidato, mis colegas miran las de LUN y yo la de puritanas (sshhhiittt), entonces, ¿volvemos con la CNI? ¿la inquisición o caza de brujas?. Esta idea nuestra del gran hermano, dilapidar al descubierto mientras nos robamos todo en lo oculto.......me voy a lo de puritanas.

sábado, 1 de agosto de 2009



A Matías.

Somos los mismos,
vestidos de novedad.
M.B.

De “que linda la guagüita” hasta hoy.

Entonces, la diferenciación. El asunto es así.
X guardo los pantalones que usó desde recién pari’ó. En un baúl escondía pañales de tela hasta los pantalones de a rayas o cuadriculados con corbata, y, de ser posible, los usaba. Esto último, dicho sea de paso, ya que en más de alguna ocasión y después de los dieciocho, se le vio con pañales puestos, situación bastante poco decorosa y que resta merito a su aborrecible figura.
X, gustaba de ponerse los pantalones de mezclilla de los 19 años, esos con hoyos incluso dentro de los hoyos. Disfrutaba, en especial los domingos, sentarse a leer los periódicos (sección espectáculos y moda) con esos suaves pantalones manchados con vino de adulto joven. Las noches de días laborales, por lo general, terminaba con la misma pinta de imbécil para el trabajo imbécil y pagado y explotado de imbécil que tenía, esto quiere decir, la corbata, zapatos livianos y, lo que nos convoca, los pantalones con pliegues del terno barato.
X, es el prototipo del hombre moderno, totalmente previsible. Tengo la impresión que lo único que este hijo de Shilito o de dios, ese que nos creo a todos, dicen, -postulo que cada individuo deba tener su propio dios, ya que con uno es claro lo que pasa- continuo- decía que tal vez lo único rescatable de este tipo era su extraña manía de colocarse ropa vieja, en este caso pantalones, y que evocaba tanto otoño con tantas hojas que tanto crepitaban bajo los zapatos.
X, un día decidió que era distinto; a la cresta primero los padres, luego, lo metió por primera vez (¿o última?), los estudios inferiores y “SUPERIORES” y ya, los hijos y el “sueño de la casa propia” y “para toda la vida”, y la vida es tanto tiempo, uf, entonces, cuando ya no había nada más, simplemente dejo de cambiar pantalones. Aquí, por fin, la nunca bien ponderada diferenciación.
Llovió demasiado rápido aquel año.
X, mil novecientos cincuenta y tres-dos mil trece, le llevan siempre flores y algunos sonríen cuando lo recuerdan. Algunos hijos de puta aseguran que solo se cambio de nuevo los pantalones, y yo digo que dejen en paz al pobre difunto, quizás sea verdad, pero está bueno ya de tanto pelambre y por favor dame el vaso y escuchemos a guilispie un poco más moderado, mis oídos buscan la crepitación y ahora el mar.

martes, 7 de julio de 2009


Sobre una foto con los presidentes de Eeuu y Shile.

Periodistas shilenos se fotografían con la Mami y con el Obama. Se comenta, se opina, se ríe, se escriben muchas crónicas y muchichisimos posteos, gran parte de estos criticando el calcetinerismolameculo, algunos otros festejaban lo “ocurrentes y disharacheros que somos”, para lo de marras, algo así como un “siiii vasss para sshile”, pero al revés.
La Mafalda regularmente recuerda lo del alma nacional y claro, he aquí una guinda de la torta. Chabacanos, oportunistas, maestros del murmullo, de moral intachable, pero impúdicos en la pasaita, no tenemos escrúpulo en llevar la chaqueta del jefecito de turno o el cafecito, le absorbemos las pelotas al clientillo por 10 chauchas, para luego hacer esperar solo por gusto y en otras ocasiones se nos debe abrir la puerta porque soy intendente y meteme un dedo en el culo también, total, “yo honro a mi familia”, “mi familia lo es todo” o “por mis hijos y mi pareja lo hice” y el weon se caga a la pareja, ignora al hijo e incluso sub-paga a la nana. Así, justificados por la “familia” y nuestra shilenidad, casi todos nos hacemos unos chupa sangre. El alma nacional se nos escurre por entre los dedos y ver a nuestros “comunicadores” disfrazados de futbolistas no deja de ser simpático, eso que entre comillas se crítica, verse ellos mismos haciendo lo que en muchas ocasiones vociferan y asquean. Eso sí, dura solo un momento para los dueños de la “agenda”, ya que luego se murió el maiquel jacson (he aquí dos elementos sobre-valuados, la familia” y el tal jacson), en que estaba, ah, nuestros comunicadores se retratan con san obama y retornan con cara de estelar después de la hazaña fotográfica, para luego compungidos partir a entrevistar a la hija de la vieja que le vendió una sopaipilla al jacson y zasss, otra vez el alma nacional, dos segundos de “fama” y el anónimo murmullo.

lunes, 6 de abril de 2009


Sobre el lumpen que llevamos dentro.

«la capa social más baja y sin conciencia de clase.»
Real Academia Española (RAE)

Cuidado cabrones!!!......es de momios……
Llamamos al fenómeno lumpen y en la noticia central le ponemos pasamontañas y pendejos neopreneros si están rompiendo faroles, quemando neumáticos o matando a alguien; o por el contrario, hablamos de “empresarios inescrupulosos” al referirnos a los del tipo “farmafia”, eufemismo para el mismo lumpenaje cuicoide, de polera a rayas.
Eran los años ochenta y recuerdo a los fachos como hacían gárgaras con los daños en el paseo ahumada o en la villa Francia, ni recordar los titulares de “la segunda”, entonces alguien puede decir que la mayoría de la población estaba en desacuerdo con ello, sin embargo, en correrías por el centro de santiago, la villa Francia o algún otro sitio, las madres de los escandalizados de hoy, nos daban desde lugares donde escondernos hasta botellas con los adminículos necesarios para lo obvio, total, el objetivo era claro, botar al chuchadesumadre y, como dijo el R.D. “cualquier blasfemia, revela su elevado sentido moral, si le construyen una estética de respaldo”. Pero no todos estaban allí por motivos ideológicos o por romanticismo, muchos estaban ahí por las vísceras, por lo irrazonable del hambre, de la pena o la desesperanza. ¡y va quedar la caga¡, ¡y va quedar la caga¡.El otro lumpenaje iba a comprar corriendo la segunda, se adueñaban de algunas empresas estatales y volvían a leer al decano.
Al chuchadesumadre lo vomitaron los gusanos, escogimos a una mina de presidente y a la selección la dirige un trabajólico (lo cual siempre es peligroso donde hay más de dos shilenos) y vemos a otros lumpenes en nuestro territorio, pero somos como iguales. Algunos siguieron detrás de la barricada, apedreando al Transantiago y puteando en los consultorios, los otros continúan creyendo en el decano.
Sin embargo, algo dicen, algo son.
Camina una señora en medio de disturbios y, ante la oportunidad, pasa de transeúnte a casi usar pasamontañas y roba una mesa. Mi tío me debe quinientos mil y no me devuelve los llamados. Los hijos de algunos exlumpenes, hoy jóvenes ingenierillos, se coluden y cagan a 16 millones de shilenos sin decir ni pío.
Lumpen, fácil reducir aquello que no entendemos y llamarlo así, pero en una sociedad fragmentada, todos somos algo lumpenes, proletariado en el significado ortodoxo, lumpen aristócrata o empresarial o aspiracional (absolutamente vomitivos) o lumpen obsecuente y tantos etcéteras más. Una cosa es clara, mientras no nos hagamos cargo del lumpeliento en el espejo (ese que todo lo ve en pequeños pixeles o fragmentos), nadie lo hará por nosotros. Menos los de más allá, como en el refrán “dividir para gobernar”.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Su propina es mi sueldo.


“Su propina es mi sueldo”, dijo Tomás mientras pedaleaba a la Janis en medio de perros y fósiles de autos en Iquique.
Piense que esto es una frase encontrada en el baño del Democrático o de la Piojera o del 777, en medio de la borrachera y las amigas entrañables de pipeño y noche y la vanguardia es así, como dijo el Charly.
Imagine la carta al director del diario facho, el comentario semanal del conchesumadre del Hasbun o la crónica preclara de algún geniecillo de tufo a Merlot y queso maduro.
Recuérdese en la sobremesa del parrón de lo abuelos, con dominó y vino tinto, defendiendo lo poco que quedaba del gobierno del curao del allende (¿y vooo?) y asomando apenas nuestro dorso decir algo del pueblo unido y el cagarse de la risa de los ni chicha ni limoná.
Sacaba la memoria a pasear Tomás, con la Janis y el entrelazar de manos en la madrugada, el roce de los muslos al pedalear, la risa cómplice descubierta en la “TobalabaLasRejas” o el medidor de agua mudo, afortunadamente mudo y de tantos etcéteras que se agolpan, se suman, se borran.
“Su propina es mi sueldo”, hágase cargo, dijo, allí, pinché comentarios.
Continuará.

viernes, 30 de enero de 2009

Elecciones municipales 2008.


Hasta el jueves no votaba ni cagando. Así se lo manifesté a la iñora, amigos y otros concurrentes cotidianos a mi club deportivo de la nada, quienes claramente me enrostraron las penas del infierno por ser de los otros ciudadanos y para peor mariguanero, curao y un montón de etc y que además me darían mil quinientos años de presidio en una cárcel no precisamente nórdica y una multa que ya oscilaba en muchichísimos millones. Pero no votaba ni cagando, hasta el jueves.
El viernes escuche al Guiller (el rostro más creíble de Shile –ósea otro sofista-) mencionar la creativa portada del pasquín the clinic (una llena de picos) y como a mi pueblucho –Iquique- llega este periódico en un par de sitios con 24 horas de retraso –en todos los otros lugares de venta, recién a eso del martes siguiente, es decir, casi con 5 días de atraso, entonces uno piensa lo chucha que está lejos Iquique y que cuando no lo compro en los lugares mencionados, simplemente el martes ya te sabes los chistes, leídos todos los artículos por la internes y de nuevo muchos etc, continuo-. Me dispuse, lo cual quiere decir que compré el periódico, no cagué durante todo el día y a eso de la noche me fumé un pitito, tome el clinic y me dirigí al water. En esos instante y por razones obvias, decidí ir a votar, por fin un voto útil (salvo el del no, el otro voto que gané fue con la michel y solo pa cachar como se comportarían los machitos shilenos dirigidos por una mina, uffff). Dibujar una pichula en el voto y, claramente influenciado por la marijua y mis lecturas de Saramago musicalizada por M.R. y los tangolpianado*, pensé en millones de votos con el pico dibujado, lo cual sumado al despliegue propagandístico, dije por fin ¡PICO PRESIDENTE¡, y reí de buena gana al pensar en titulares de diarios en el mundo cubriendo la noticia, entrevistas a cuanto weon con cara de pico podamos ver. Voy a votar, me dije.
En el día de las elecciones, él mono (hijo de 10), tomó su bicicleta y yo y mi Janis (¡que bella bicicleta!) y partimos a eso de las 13:30 al local de votación, los respectivos pacos y como siempre los idiotas en sus automóviles tocando bocinas y acelerando y gruñendo como locos. Llegamos al local, amarre las cletas y nos dirigimos con mono y sus monadas a la salita que yacía vacía. Tomé los votos, entré en la urna y llamé al Mono, le gesticule hacer silencio (shhhttt), este asiente y luego se muestra “sorprendido” al ver un PICO dibujado en el papel. Mono reía mientras yo intentaba fotografiar el voto con la wea de telefonocamarajuego y cuanta wea más se nos ocurra, y claro, no logré sacar la dichosa foto, sin embargo, el rostro del Mono reflejaba eso que tienen los monos…eso del mono…..y bien…
Entregué los votos, los deposite en la urna, marcamos nuestros dedos, nos miramos con el monito y sonreímos……salimos de la sala, y mono dijo “votamos por el Señor P. I. C. O.!. Volvimos a reír de buena gana…y para ser honesto, creo que fue una linda experiencia de civismo a mi hijo.

*Redoles en Shile “Los Tangolpiando” y su viejecita.

jueves, 29 de enero de 2009

Conservación de sueños.


Dependiendo de la magnitud de ellos, la mayoría de los sueños sólo se extravían. Las causas de esto son poco claras y, por consiguiente, las explicaciones a su desaparecimiento son, por lo general, increíbles. Responsabilizar a la realidad por el olvido del sueño juvenil es inaudito, así como culpar al alcohol por las desapariciones actuales es una burla.
Un Hombre, cansado de esta situación, decidió guardar los sueños en pequeñas cajas de madera, a las cuales les colocaba diminutos papeles blancos con nombres sumamente curiosos, por ejemplo “profilaxis del cotidiano” o “Protesta de hormigas termina en descomunal gresca”. El orden de los pequeños cofres también resultaba peculiar, ya que eran dejados en cualquier sitio u objeto, entonces no era extraño encontrar sobre un libro de Arteche una caja que decía “Soga post-paja” o al lado de un balón de fútbol otra caja de rotulito “Pétalos para Matías”.
El Hombre, luego de algunos años, decidió sepultar sus sueños, para ello tomo todos los papelitos y, mirándolos en sus manos, los arrojo al cielo, dibujando una estampida de mariposas de la puta madre. Las cajas de madera se quedaron en silencio o ciegas, por ello el hombre fue raudo al negocio de la esquina y compro “claveles”, “margaritas” y “ tallos de rosas, para que no me olvides”, las que fueron depositadas una a una en las diminutas y vacías cajas.
Después el hombre pronunció un encendido discurso en honor de los sueños y en contra de la generación del 24 y se recostó sobre las cajas, esperando la siesta.

miércoles, 28 de enero de 2009

Calama y 3p


Entonces,
siempre peatones con el almirante en una calle de perros,
es noche, se nos ofrece cerveza y chicas bonitas
las casi,
¿qué?
las casi, reafirma el almirante,
casi simpáticas
casi inteligentes
casi desnudas
y casi ……
delgadas.
...
ja, retruco

(pasos más allá)

claro
y nosotros tenemos casi plata
casi el pico de 20 centímetros
y somos casi
sobrios
…..
jeee
….
….
casi delgadas
hacen mierda a casi sobrios
-que a estas alturas
casi dejarían ser un casi
(otra reflexión luciferina)-.
….
ambos
casi cagaos.

Resumen de Gato.


Uno.
Al teléfono, el Almirante. Mencionaba algo de Calama y sonreí con la primera imagen de la ciudad, para ser más preciso, con la imagen de la aeromoza luciferina y claro, no escuchaba al Almirante, sin embargo, sabia de que hablaba, ¿o no Victor?, ¿o no Julio?.
Dos.
El tarotista de turno balbucea futuros en la radio de un taxi, el conductor escupe algo de sol, viento y tierra, ósea como la ciudad, la puta queríble, la que se echa de menos.
Tres.
Dicen que me arrastraban escalera abajo en el “dirección”, y para ser franco, no recuerdo nada. Ahora, y siguiendo con el tema de la exactitud, recuerdo hasta el último clavo oxidado y el marley en la mesa, después quien sabe. Me comentaron que aquella noche hizo un frío de la puta madre. Tampoco lo recuerdo.
Cuatro.
Algunos chamanes gritaban y reían y se abrazaban y saltaban, alguien le pedía a la luna que huyera y una jauría de perros ataca a cuanto transeúnte invade su territorio, que a esta altura de la noche, es cualquier calle de la ciudad.
Cinco.
De frente, luego de perfil. El dolor de dientes, la resaca y el no entender nada de nada. Igual es más fresco aquí dentro de la consulta médica. Algo es algo, mientras el cuchadesumadre me inyecta la anestesia.
Seis.
El García canta “para aquí para allá”, Cristian propone la dialéctica y no queda otra, buscar el rincón, el lugar inexacto donde lo diverso se manifieste. Esto no quiere decir que GatoLuna sea un gran lugar, ni mucho menos el parrón donde el abuelo Juan bebe tinto y juega dominó, no es la pichanga de domingo cualquiera; quizás con algo de raja, es la rendija donde podemos asomar la nariz y respirar un aire distinto, ni cagando puro, pero si distinto, y mientras lo pensemos así, el gato seguirá contemplando su luna, seguirán esas charlas irrepetibles, inútiles, equivocadas en su contexto inmediato. El satélite observa a su gata, como otro de los amores tristemente olvidado y le brinda su luz nacarada, para que mañana, quizás.
Así lo cree dios y así fue GatoLuna, medio desierto y choperia, con algo de pollera corta rasca y corbata con olor a puterío, así lo hizo dios y las gatas, que son santas, que son la ex-santa de otro y etcétera.

martes, 27 de enero de 2009

Despedida


Era algo así como el año 2000 y trabajaba en una empresa que se dedicaba a vender productos de acero y a explotar humanos. En el equipo de venta, existía una mina como de 40, de esas con marido dueño de empresa o gerente de algo, muchos hijos rubiecitos y regordetes y ella, claro esta, madura, resuelta y absolutamente rica. El asunto es que despidieron a W –así la llamaremos- lo cual motivó primero una pena grande y luego el silencio típico para no contagiarse de tan grave enfermedad. Para terminar lo obvio, se vienen las despedidas……
Para la despedida de los más parecidos a ella, es decir, los de más allá, se juntarán a tomar algo livianito y comerán algo bien exótico y cagate de hambre, los otros, los de más acá, iremos a comer un pernil y tomar pipeño en el bar serena, ese casi al costado de la plaza brasil.
Con el juanito cachabamos que la mina en cuestión se había fumado unos pitos de joven, así que el regalo de despedida estaba claro, un par de guenos pitos, juan se los había prometido y se encargaría de ello. yo, de arreglar como nos vamos con la W a tomar pipeño sin los weas de los de más allá…………
La cosa funcionó como esperábamos. Por razones que algún dios conocerá, ambas despedidas son el mismo día y primero partimos al sitio que seleccionaron los de más allá. Como esperábamos, el lugar era una lata y W no lo disimulaba, por ello en muy poco rato dejábamos atrás unos aperitivos y filetes denosequechucha, para enfilar rumbo al serena. Era viernes y el taco en santiago que te lo encargo.
Nos repartimos en distintos autos, se colaron algunos más allá y yo que parto solo con W en su coche rumbo al serena. Salimos de los alrededores de bellavista y comenzamos el transitar. Aproveche de entregar el regalo a W, quien se mostró dichosa y le pregunté si quería fumar, me miro y dijo “después de 23 años, que me hará”. Apenas encendí el pito supe que era algo de los buenos, unos cogollos del guan y volaorisimos, entonces fumo y se lo doy, W fumó suave y en la luz roja le dio una fumada un tanto más profunda y me lo dio. Fume tranquilo y le comento que está muy gueno el pito, ella vuelve a fumar y en la segunda toce y dice que nada más, fumé otra y que se apague.
La fila de autos avanzaba muy lenta, a eso de 20 o 30 km por Santo Domingo, pero en la radio tocaban algo del charly, la conversa era agradable y volaitos, todo bien. Mientras esperaba que se apagara y abría la caja donde guardaba los pitos, de imprevisto y por nuestros costados sentimos pasar un par de motos, ósea, lo que nos convoca, los pacos y pa muy mala raja, el paco de mi costado ya me había sacado la foto del pito en la mano. Lo comento a W, quien de consternada, paso rápidamente al pánico cuando unos 10 metros más allá se detienen los motociclistas, algo conversan y dan marcha atrás. Uy que miedo.
Ahora que hacemos dice W, yo saco lo que quedaba del pito de la caja y lo dejo en el cenicero, la caja me la meto al bolsillo, alcanzo a decirle que “nada, el weon ya me vio el pito, solo cálmate y y” …..y ya los pacos nos pedían que nos hiciéramos a un lado y que bajáramos del auto, me pregunta que qué fumaba, pito dije yo, y donde está?, saco la cola que estaba en el cenicero, el paco flaco me pregunta si tengo más, le digo que no, ¿seguro?, seguro, y en el auto?, tampoco. ¿Ella?, inquiere; nada, no fuma digo yo y el paco que comienza a mirar el auto, todo lleno de catálogos y agendas y cuanta weá inútil se debe tener para ese trabajo, me pide que lo acompañe donde el otro paco –gordo- que interrogaba a W, quien ya le decía al paco que ella jamás había fumado pitos en su vida (me imagino que pal paco era cosa de mirar sus ojos anaranjados de pez pa saber la verdad) y el paco le preguntaba de nuevo si había fumado y ella dale con que no, solo que después de un momento cache que el paco se molestaba cuando mi socia le empieza a decir que ella tiene 4 hijos y su marido era gerente de algo y que esto se podría arreglar de otra forma (cagamos pensé) y estábamos en eso cuando luego de unos llamados de los pacos, veo llegar una cuca y W que rompe en llanto y que no se la lleven detenida por el amor de sus hijos o el de dios y estaba en eso cuando el paco (imagen que recuerdo casi en cámara lenta), extiende su brazo y le dice “mire, me importan un carajo sus 25 hijos, dios o lo que sea, pero en lo que ande, sea más discreta”, mientras abre su mano, le enrostra la mitad del pito, lo tira al suelo, coloca su pie de paco sobre el pito y le dice a W medio mirando su rostro y medio las tetas “mire lo que hago con la evidencia” y movió el pie con energía.
Yo exhalaba el alivio, cuando me doy cuenta que W de puro histérica no cacho lo que dijo el paco y siguió dándole al discurso de los hijos y que se puede arreglar todo y el paco que la mira ya derechamente apestado y le dice que ya cortará el rollo. Le pido hacerme cargo y afortunadamente el paco accede y le dije a W que se subiera al coche y que parará el webeo. Medio les di las gracias a los pacos y subí a W casi a los empujones. Una vez arriba, le dije que no llorará más y que manejará, mira que de lo contrario….. atinó y así lo hizo.
Cuando nos juntamos con los amigos en el serena se cagaban de la risa con nuestra aventura, en lo especial con lo de los 25 hijos y dios, W se imaginaba titular de la cuarta o con el gerentillo-marido sacándola del reten o la cárcel, sus 25 hijos esperándola fuera y yo pensaba en la raja de encontrar un paco con criterio y eso sí que es para contarlo.
El pipeño realizó su tarea y el resto es historia.