martes, 27 de enero de 2009

Despedida


Era algo así como el año 2000 y trabajaba en una empresa que se dedicaba a vender productos de acero y a explotar humanos. En el equipo de venta, existía una mina como de 40, de esas con marido dueño de empresa o gerente de algo, muchos hijos rubiecitos y regordetes y ella, claro esta, madura, resuelta y absolutamente rica. El asunto es que despidieron a W –así la llamaremos- lo cual motivó primero una pena grande y luego el silencio típico para no contagiarse de tan grave enfermedad. Para terminar lo obvio, se vienen las despedidas……
Para la despedida de los más parecidos a ella, es decir, los de más allá, se juntarán a tomar algo livianito y comerán algo bien exótico y cagate de hambre, los otros, los de más acá, iremos a comer un pernil y tomar pipeño en el bar serena, ese casi al costado de la plaza brasil.
Con el juanito cachabamos que la mina en cuestión se había fumado unos pitos de joven, así que el regalo de despedida estaba claro, un par de guenos pitos, juan se los había prometido y se encargaría de ello. yo, de arreglar como nos vamos con la W a tomar pipeño sin los weas de los de más allá…………
La cosa funcionó como esperábamos. Por razones que algún dios conocerá, ambas despedidas son el mismo día y primero partimos al sitio que seleccionaron los de más allá. Como esperábamos, el lugar era una lata y W no lo disimulaba, por ello en muy poco rato dejábamos atrás unos aperitivos y filetes denosequechucha, para enfilar rumbo al serena. Era viernes y el taco en santiago que te lo encargo.
Nos repartimos en distintos autos, se colaron algunos más allá y yo que parto solo con W en su coche rumbo al serena. Salimos de los alrededores de bellavista y comenzamos el transitar. Aproveche de entregar el regalo a W, quien se mostró dichosa y le pregunté si quería fumar, me miro y dijo “después de 23 años, que me hará”. Apenas encendí el pito supe que era algo de los buenos, unos cogollos del guan y volaorisimos, entonces fumo y se lo doy, W fumó suave y en la luz roja le dio una fumada un tanto más profunda y me lo dio. Fume tranquilo y le comento que está muy gueno el pito, ella vuelve a fumar y en la segunda toce y dice que nada más, fumé otra y que se apague.
La fila de autos avanzaba muy lenta, a eso de 20 o 30 km por Santo Domingo, pero en la radio tocaban algo del charly, la conversa era agradable y volaitos, todo bien. Mientras esperaba que se apagara y abría la caja donde guardaba los pitos, de imprevisto y por nuestros costados sentimos pasar un par de motos, ósea, lo que nos convoca, los pacos y pa muy mala raja, el paco de mi costado ya me había sacado la foto del pito en la mano. Lo comento a W, quien de consternada, paso rápidamente al pánico cuando unos 10 metros más allá se detienen los motociclistas, algo conversan y dan marcha atrás. Uy que miedo.
Ahora que hacemos dice W, yo saco lo que quedaba del pito de la caja y lo dejo en el cenicero, la caja me la meto al bolsillo, alcanzo a decirle que “nada, el weon ya me vio el pito, solo cálmate y y” …..y ya los pacos nos pedían que nos hiciéramos a un lado y que bajáramos del auto, me pregunta que qué fumaba, pito dije yo, y donde está?, saco la cola que estaba en el cenicero, el paco flaco me pregunta si tengo más, le digo que no, ¿seguro?, seguro, y en el auto?, tampoco. ¿Ella?, inquiere; nada, no fuma digo yo y el paco que comienza a mirar el auto, todo lleno de catálogos y agendas y cuanta weá inútil se debe tener para ese trabajo, me pide que lo acompañe donde el otro paco –gordo- que interrogaba a W, quien ya le decía al paco que ella jamás había fumado pitos en su vida (me imagino que pal paco era cosa de mirar sus ojos anaranjados de pez pa saber la verdad) y el paco le preguntaba de nuevo si había fumado y ella dale con que no, solo que después de un momento cache que el paco se molestaba cuando mi socia le empieza a decir que ella tiene 4 hijos y su marido era gerente de algo y que esto se podría arreglar de otra forma (cagamos pensé) y estábamos en eso cuando luego de unos llamados de los pacos, veo llegar una cuca y W que rompe en llanto y que no se la lleven detenida por el amor de sus hijos o el de dios y estaba en eso cuando el paco (imagen que recuerdo casi en cámara lenta), extiende su brazo y le dice “mire, me importan un carajo sus 25 hijos, dios o lo que sea, pero en lo que ande, sea más discreta”, mientras abre su mano, le enrostra la mitad del pito, lo tira al suelo, coloca su pie de paco sobre el pito y le dice a W medio mirando su rostro y medio las tetas “mire lo que hago con la evidencia” y movió el pie con energía.
Yo exhalaba el alivio, cuando me doy cuenta que W de puro histérica no cacho lo que dijo el paco y siguió dándole al discurso de los hijos y que se puede arreglar todo y el paco que la mira ya derechamente apestado y le dice que ya cortará el rollo. Le pido hacerme cargo y afortunadamente el paco accede y le dije a W que se subiera al coche y que parará el webeo. Medio les di las gracias a los pacos y subí a W casi a los empujones. Una vez arriba, le dije que no llorará más y que manejará, mira que de lo contrario….. atinó y así lo hizo.
Cuando nos juntamos con los amigos en el serena se cagaban de la risa con nuestra aventura, en lo especial con lo de los 25 hijos y dios, W se imaginaba titular de la cuarta o con el gerentillo-marido sacándola del reten o la cárcel, sus 25 hijos esperándola fuera y yo pensaba en la raja de encontrar un paco con criterio y eso sí que es para contarlo.
El pipeño realizó su tarea y el resto es historia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario